15.12.15

HISTORIAS. Llovía.

















Empezó a llover. Y cada vez lo hizo con más fuerza.

Llovía tanto que el viento dejó de soplar, y las pequeñas ondas generadas por éste desaparecieron como aplastadas por las gotas de agua.

El cielo también se puso mucho más oscuro. Casi parecía que iba a anochecer, cuando el día apenas acababa de comenzar.

Y mientras yo permanecía flotando con solo mi cabeza fuera del agua, alguien cogió una ola.

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