11.12.19

Los orígenes del surf en la prensa gallega.



En el año 2013, el historiador Daniel Esparza publicaba el artículo “Historia y deporte: los orígenes del surf a través de la prensa española”. En el artículo exploraba la historia del surf en España a través de referencias publicadas en la prensa escrita, principalmente en los diarios La Vanguardia, ABC, El Mundo Deportivo, Marca y As. Siguiendo su metodología, pensamos en realizar el mismo tipo de investigación para el caso gallego. Desgraciadamente en Galicia, sólo un medio, La Voz de Galicia, tiene su hemeroteca digitalizada y disponible su consulta a través de internet. Acudimos a alguna biblioteca con un archivo periodístico extenso, pero la imposibilidad de realizar búsquedas digitales, nos llevó a descartar esta vía. Para la búsqueda, hemos empleado una serie de palabras clave. Entre ellas estaba evidentemente, “surf”, y otras como “surfing”, “Hawái”, “Waikiki” o “Kahanamotu”. También los nombres de algunos de los protagonistas de los orígenes del surf en Galicia, aunque en este caso, el resultado no fue muy exitoso. Este es el resultado de parte de la búsqueda, que cubre el periodo 1900-1969.

De antes de la fecha en la que los primeros gallegos se iniciaron en el surf, verano de 1969, se han identificado un total de 13 artículos, algunos de los cuales pudieron ser claves para inocular el deseo de iniciarse en el surf a los primero surfistas gallegos.

El primer artículo encontrado data del 31 de agosto de 1962. Su título “El ‘Surfing', deporte nacional australiano”, incluía la siguiente descripción: “El deporte nacional australiano es en cierto modo el “surfing”, la apasionante lucha del hombre contra las olas desencadenadas. Se ha intentado aclimatarlo en Europa, pero la disposición del litoral no se presta a este deporte como en Australia y otros puntos de Oceanía. El “surf” australiano choca contra la costa con una potencia impresionante que los sólo los deportistas más consumados pueden dominar.

La gran ola australiana que, en la costa del Este puede alcanzar hasta diez metros de altura, comienza a romperse a unos 450 metros de la playa. Los “surfers” van a buscarla hasta a unos 200 metros de la orilla, hacia la que vuelven a velocidades que pueden llegar hasta 65 kilómetros por hora, cabalgando sobre la ola en su plancha especial, en una fiesta de espuma, de velocidad y sol deslumbrador”.

El artículo, que ensalzaba la relación entre el surf y la labor del socorrismo en las playas australianas, continuaba así: “Hasta 1900 las playas australianas eran del dominio exclusivo de los pescadores. El entusiasmo de los primeros aficionados al “surfing”, por cierto en oposición contra las leyes en vigor, las transformó en lugares de recreo. En 1902, Tommy Tanna, un oriundo de las islas de los mares del Sur, enseño a un “surfer” local como por su posición sobre la ola y por la selección de ésta, podía dejarse llevar y lanzarse sobre la orilla. Otros aficionados siguieron su ejemplo. Aprendieron la diferencia entre la ola “dumper”, que se rompe demasiado pronto lanzando al deportista contra un bajo fondo, y el “surf” alta ola que se rompe lentamente hacia la orilla. En 1912, los primeros “surf-boards” (la plancha que utiliza el “surfer” para flotar sobre la ola) conquistaron tal popularidad que el Gobierno de Nueva Gales del Surf constituyó un comité encargado de estudiar esta nueva forma de distracción. Así nació el “Surf Life Saving Association of Australia”, una de las más importantes organizaciones mundiales de socorrrismo”.


El siguiente artículo que hemos encontrado, se publicó el 2 de agosto de 1964. Escrito por Robert Hobson, autor también del artículo encontrado de 1962, el texto se publicó en varios periódicos, ya que además de en La Voz de Galicia, lo hemos encontrado (no recuerdo cómo), en el Diario La Noche. Con el títular “El ‘surfing’ conquista las playas de los cinco continentes”, se contaba lo siguiente:

"El ‘surfing’, que fue en otros tiempos el deporte favorito de los reyes de Hawái, ha conquistado en pocos años las grandes playas de los cinco continentes. Hoy, nadadores excepcionales han introducido el ‘surfing’ en todas partes donde pueda practicarse, sobre todo en las grandes playas de África del Sur, Estados Unidad y Brasil. En Europa comienzan a verse ‘surfers’ en la larga costa bordeada de dunas que va hasta Biarritz, y en donde potentes olas van a romperse sobre la arena.

Llevando una plancha ligera de vidrio estratificado, el ‘surfer’ va a buscar la ola a veces a más de 200 metros de la orilla. Hace falta mucha audacia y un sentido innato del equilibrio para levantarse sobre la plancha y dejarse llevar a una velocidad que puede sobrepasar los setenta kilómetros por hora (…).

El ‘surfing’ no es un deporte carente de peligros: hay que ser excelente nadador para remontar la corriente sin perder la plancha. Incluso la verdadera sensación de ser absorbidos vivos bajo varios metros de agua de una resaca hirviente. Las bolsas de aire y arena desorientan frecuentemente hasta tal punto que el nadador ya no sabe dónde está la superficie del agua. Cuando logra salir a la superficie, con los ojos, los oídos y la nariz llenos de arena, necesita todavía evitar ser cogido de nuevos por los torbellinos de la ola siguiente. 

Los que han evitado los peligros de las olas rompedoras y han sabido guardar el equilibro, conocen la sensación excepcional de recorrer el Océano a toda velocidad. En pie, con los brazos completamente abiertos, se sitúan en la cresta de una ola y se deslizan sobre el agua suavemente. Una ligera inclinación del cuerpo o un brazo levantado bastan para imprimir nueva dirección al ligero esquife. 

Se deriva de este encuentro que opone al hombre a los elementos desencadenados una maravillosa excitación que atrae cada vez más a la juventud hacia este deporte excepcional”.


Del 24 de diciembre de 1964 es un artículo que trata sobre el nuevo género de películas que triunfaba a mediados de los sesenta en Hollywood, el denominado genero “Beach”: “Bikini Beach”, “Party Beach”, “Muscle Party Beach” o “Pijama Beach”, en el que se destacaba como el director de "Bikini Beach", William Asher, antes de alcanzar fama con esta película, “había ligado su propia fama personal a las exhibiciones de 'surfing' en la playa de Malibú”. El cine tiene otra representación con el anuncio en prensa, del 2 de julio de 1967, de la película “Escándalo en la playa”: “Disfrute usted de las delicias del surf, viendo resbalar sobre olas de nácar y cristal a las más bellas sirenas californianas”, animaba a los posibles espectadores a acudir a los cines Riazor de A Coruña.

Otro artículo de Robert Hobson, publicado en el Diario La Noche, del 26 de julio de 1967, vuelve a realizar el surf con la actividad de socorrismo, aunque con un texto diferente al publicado en 1964, pero cuyo contenido parece basarse en las mismas fuentes, por lo que no reproducimos ninguna parte del texto.

Hay otra serie de artículos que mencionan el surf como parte de complementos de moda, o la relación con el surf de personajes famosos, como es el caso del jugador de baloncesto Clifork Luick: “sólo me he dedicado a la práctica del 'surf' y del sky acuático”; o de Clay Shaw, procesado por el supuesto complot que finalizó con el asesinado de J.F. Kennedy, del que se dice, “ha salido a pasar un prolongado fin de semana en la playa, tostándose al sol invernal del golfo, y practicando su deporte favorito, el 'surf'”.

De entre los curiosos, uno del 30 de diciembre de 1965, que bajo el título de “La locura del surf”, relata los disturbios acaecidos en Buenos Aires durante una concentración de skaters en la Plaza Francia, en la zona de Palermo Chico, con párrafos como el siguiente:

“Sesenta y cinco personas detenidas, de los cuales son treinta son menores de edad, fue el resultado de un espectacular procedimiento policial que desbarató una intensa sesión de “surf” (…). La Policía fue avisada, por vecinos, que no podían descansar por la batahola producida, y por los médicos del cercano Hospital Fernández, quienes cansados de entablillar piernas y brazos decidieron poner fin a la intensa labor que les venía significando esta clase de competiciones”.


La primer imagen sobre surf que apareció en un medio gallego, se publicó el 27 de julio de 1967 en un artículo que no trataba sobre surf, sino sobre tectónica de placas, y en el que se anunciaba “Australia se desplaza hacia las costas de los EE.UU. El continente ha recorrido 3.400 millas… en cien millones de años”. La imagen en la que se ve a un surfista cogiendo una derecha en una playa que no soy capaz de identificar decía: “unos jóvenes australianos practican el “surf” en la costa oriental de Australia que desde hace millones de años se está desplazando en dirección a Estados Unidos”.

17.11.19

Mai Kinohi Mai: Surfing en Hawaii



El próximo 14 de diciembre se inaugurará en el Museo Bishop de Honolulu la exposición Mai Kinohi Mai: Surfing en Hawai

Haciendo honor a su título, "Mai Kinohi Mai" significa en hawaiano "desde el principio", la exposición mostrará la mayor selección, hasta ahora nunca reunida, de tablas de surf, procedentes tanto de la colección del Museo, como de préstamos de otros museos y particulares, abarcando desde la historia temprana del surf hasta nuestros días. A través de las tablas expuestas, los organizadores buscan mostrar la conexión del surf con el pasado y la cultura hawaiana, y también sus continuos avances técnicos y culturales. En palabras de DeSoto Brown, historiador del Museo Bishop, "Mai Kinohi Mai reunirá posiblemente la mayor colección de tablas de surf históricas jamás mostrada en una exposición. En ella estarán representadas todo tipo de tablas, tamaños, formas y materiales. Si bien todo el mundo sabe que las tablas antiguas eran sólidas y enormes, creemos que será especialmente revelador para el público estar de pie junto a uno de estos objetos inmensos y pensar, por ejemplo, en cómo sería tratar de transportarlos. O coger una ola. Saber que estas tablas no son réplicas, sino que son los objetos originales, creo que hace de la exposición algo sorprendente e impresionante".

Entre las tablas que compondrán la exposición se incluyen algunas pertenecientes a la realeza hawaiana. Las tablas estarán acompañadas por fotos y manuscritos que ayudan a narrar su historia. De la mayoría de las tablas más antiguas se desconoce quién fue su propietario o su año de construcción. Pero de entre las que se tiene información, se encuentra una que fue propiedad de Abner Paki, que llegó a ser un dirigente importante durante el reinado de Kamehameha III, y padre de Bernice Pauahi Bishop, fundadora de la red de escuelas Kamehameha, y a quien el Museo Bishop debe su nombre. La tabla se utilizó probablemente en la década de 1830.
También se mostrará una tabla de surf propiedad de la princesa Victoria Ka'iulani. Si bien esta tabla no es tan antigua como otras de la exposición, ya que data probablemente de la década de 1890, es, sin embargo, muy relevante por quién lo poseyó. Ka'iulani tuvo una vida corta pero muy intensa en defensa del pueblo hawaiano, lo que la convierte en una figura icónica. En el momento del derrocamiento del reino de Hawaii en 1893, ella era la heredera al trono, y con sólo 18 años, encabezó una campaña que buscaba restaurar la monarquía y devolver al pueblo hawaiano su autonomía. Durante cuatro años recorrió Europa y Estados Unidos dando ruedas de prensa y conferencias. Fue recibida por el presidente Grover Cleveland en la Casa Blanca. Sus palabras son hoy todo un símbolo para los movimientos que reclaman la independencia de Hawaii: "Hoy, yo, una  joven débil, sin nadie de los míos a mi lado, y con el poder de Hawaii en mí contra, tengo la determinación de permanecer en pie en defensa de los derechos de mi pueblo. Incluso ahora puedo escuchar sus voces en mi corazón, y soy fuerte porque sé que tenemos la razón; soy fuerte porque sé que setenta millones de personas de este país libre escucharán este grito y rechazarán que su bandera cubra con deshonor la nuestra". Su vida alcanzó proporciones legendarias debido a lo prematuro de su muerte. Pero además de su vida pública, su figura es también interesante porque en su día a día practicaba actividades y asumía roles, poco comunes para las mujeres de la época, dentro de una sociedad que ya se regía por la estricta y conservadora moral calvinista instaurada en las Islas desde principios del siglo XIX. Ka'iulani amaba el océano, y era fácil encontrarla en Waikiki haciendo surf o sobre una canoa.



Estarán también presentes tablas de surf más conocidas, surfeadas por leyendas del surf como Duke Kahanamoku y Rell Sunn, la "Reina de Mākaha”. Y también tablas de surfistas y shapers contemporáneos, como John John Florence y Carissa Moore. En palabras de los organizadores "tiene todo el sentido que se incluyan tablas modernas en la exposición, porque el surf sigue en evolución, no es algo estático. Las tablas continúan cambiando; surgen maniobras nuevas; se abordan olas y rompientes que hace años parecían insurfeables... La tecnología ha permitido que lo practiquen personas de cualquier edad y forma física, incluso en condiciones frías o heladas. La tradición y la cultura surf, tal y como la crearon los hawaianos, es cada vez es más reconocida y popular".

La exposición, aunque nos queda un poco lejos, estará abierta hasta el 3 de mayo de 2020.

14.11.19

Uno de esos días en Rincón.



A través Ryan Lovelace me he enterado de una petición en change.org que, aunque centrada en la ola de Rincón, merece una reflexión para nuestro entorno más próximo. La petición dice así:

"La web Surfline ha instalado recientemente una cámara en Rincón, en el pueblo de La Conchita. Los surfistas de la comunidad local nos hemos organizando para pedir su retirada, e invitamos a otros a que también apoyen nuestra petición. 

La comunidad local entiende que Rincón, la "Reina de la Costa", es un lugar público, abierto a que cualquiera lo disfrute. Nuestra intención no es que Rincón sea sólo para los "locales", ya que somos conscientes de que esta joya de la costa de California es ampliamente conocida y querida por muchos, y que surfistas de otro lugares vienen a disfrutar de sus olas durante el invierno. Pero la instalación de una cámara web supone una presión adicional sobre una ola ya saturada de surfistas.

Surfline gestiona su red de cámaras web desde hace mucho tiempo. Muchos de nosotros la usamos, así como sus herramientas de previsión. Pero con respecto a Rincón, ¿no se puede dejar sin tocar? ¿Se deben instalar cámaras en todas partes hasta que podamos visualizar toda la costa en vivo?

Todo surfista ha experimentado la satisfacción de disfrutar de buenas olas, con poca gente en el agua, los días en los que, de modo repentino e inesperado, el viento cambia de dirección o intensidad; o cuando la marejada pronosticada llega un día antes o unas horas más tarde. Si bien la proximidad de Rincón a la autopista puede hacer que parezca un lugar fácil de chequear, la realidad es que conocer todos sus secretos exige de un cierto esfuerzo, tiempo y conocimiento para poder "predecir" esos días. Es por ello que solicitamos se desinstale la cámara de La Conchita para que siga siendo posible disfrutar de esos momentos mágicos de surf con poca gente en el agua.

Dejemos que la próxima generación tenga también la oportunidad de experimentar un swell imprevisto, o una sesión con poca gente en el agua. ¿Recuerdas cómo eran esos días?



Creemos que hay algo antidemocrático en que una empresa tome decisiones que van en contra de los deseos de la comunidad afectada. El hecho de que un individuo o entidad pueda hacer algo, no significa que deba hacerlo. Pensando en el futuro, por ejemplo dentro de una década, ¿te sentirás orgulloso por haber renunciado a un lugar único para la práctica del surf sólo para que una empresa llene sus bolsillos?, o ¿estarás contento de poder disfrutar de una ola de clase mundial que aún conserva una cierta integridad y capacidad de sorpresa (cualidad, por otro lado, cada vez es más rara en el mundo del surf)?

Por respeto a los que viven aquí, y a los que sueñan con surfearla, ayúdanos a mantener vivo el misterio y la mística de Rincón. Y para aquellos que no llamen "hogar" a esta costa, les invitamos a que vengan y disfruten de Rincón con nosotros en un espíritu "aloha", como a Duke Kahanamoku hubiera querido que lo hiciéramos.

Larga vida a la "Reina de la Costa"".

Extendiendo la reflexión más allá de la proliferación de cámaras web en la costa, ¿tienen en cuenta los proyectos vinculados con el surf que se desarrollan en nuestro entorno las inquietudes de la comunidad local y aportan valor a ésta?; ¿buscan realmente ser compatibles, ya no digamos potenciar, la conservación del medioambiente, el respeto por la cultura local, y la propia del surf, y el desarrollo económico y social de la población local?; ¿son nuestros actos individuales realmente coherentes con aquello que tantas satisfacciones nos aporta?

27.10.19

La Lightning Bolt de Jöel Roux.

"Una tabla de surf es el medio a través del cual el shaper transmite al surfista su pensamiento y la intención con la que la construyó. Me pregunto si los shapers de hoy dedican a las tablas que construyen toda la atención que merecen. ¿Realmente hay un mensaje que buscan transmitir al surfista que la usa? Es un poco como en una relación de pareja: todo está hecho de sentimientos, deseos, esfuerzos y, a veces, pánico antes del éxtasis; ese éxtasis es la explosión de sensaciones que sientes cuando estás dentro de un tubo con "tu" tabla... Ese es el tipo de amor que le tienes que poner a tus tablas si quieres que quienes las usan puedan sentir estas vibraciones".

-Jöel Roux


He escrito unas cuentas veces sobre ello: sobre lo efímero que resulta todo lo que se publica en internet; sobre si el esfuerzo y tiempo dedicado a una entrada realmente vale la pena, cuando sabes que, en unas pocas horas, lo escrito quedará sepultado por las miles de noticias y entradas que llenan la red. El pesimismo normalmente es compensado por los comentarios, de alguna gente, que me cuentan que muchas de las historias del blog nunca pierden su actualidad, y que pasado un tiempo, vuelven sobre ellas para releerlas o redescubrirlas. Otras veces, algo de lo publicado en el blog, da pie a una nueva historia, que sólo es posible gracias a la intervención de algún lector. Esto es lo que pasó hace unas semanas con la entrevista que en 2012 publiqué a Chicho Torreiro. Un comentario llegaba al blog siete años después de la publicación de la entrada: 

"Rebuscando por fin encuentro a alguien que habla de mi tabla. La de Jöel Roux. La compré en Patos a una familia de hermanos surferos que no me acuerdo de sus nombres. Todavía la conservo como mi primera tabla con su historia (mi historia). La compré junto con mi hermano con un dinero ahorrado y prestado por un amigo, después de ver a Carlos Bremón surfear en Navia (yo y mi hermano fuimos a nadar a la travesía, no a surfear); cuando le vimos coger olas nos dijimos que queríamos hacer eso. Del año, ni me acuerdo. Pero en Patos no había nadie que nos explicara como se hacía eso de surfear. Con decir que tuve que ir a Ferrol a comprar el invento, porque en Vigo no había tiendas. Hace un par de años, y después de estar la tabla de aquí para allá conmigo más de 25 años (incluso 3 años en China estuvo), la he llevado a un restaurador profesional y me la ha dejado como una bella reliquia para seguir cogiendo olas en las "playas" de Málaga. No es una historia del surf, pero es MI historia y de MI tabla. Ojalá haya más tablas e historias como ésta por ahí".

En paralelo, la misma persona, en la primera de las entradas dedicada a la familia Irisarri, dejaba días después la siguiente pregunta:

"¿Cuál es la historia de la Lightning Bolt que aparece en la foto? Me refiero a la primera tabla por la izquierda, shapeada por Jöel Roux. Me gustaría saber cómo fue la historia de esa tabla en vuestra familia, ya que ahora está en la mía. Yo fui quien os la compró en vuestro casa de Patos".

Ya que la pregunta no iba dirigida a mí, le envíe el comentario y la pregunta a Alberto y a Vicente Irisarri. A las pocas horas, y en otro comentario en el blog, Alberto respondía: "Sería interesante que enviaras una foto de tu tabla para poder confirmar que es la Bolt original. Si así fuese, mi consejo es que surfees con ella lo menos posible, reservándola para eventos y circunstancias en las que realmente merezca la pena. Esa Bolt es una tabla que forma parte de la historia del surf en Galicia, y me atrevería a decir que casi de España, y no desmerecería en nada en una colección permanente -o temporal- en un museo como el Museo del Surf de Valdoviño. Yo soy de la opinión de que las tablas de surf son para el mar y las olas, pero igual que nos pasa a los que ya nos vamos haciendo mayores, al llegar a cierta edad, lo principal es cuidarse, reservando el ajetreo y las locuras para la juventud, y permitiendo que nuestra vida pasada y recuerdos sirvan para que la gente joven viva lo que no pudieron vivir, y aprendan y disfruten con ese relato de lo que nosotros disfrutamos en primera persona. Y esa tabla tuya puede contar muchas historias.

Consérvala con todo cuidado y cariño. Y si ves que su destino fuera a desmerecer su valor (obviamente no hablo de dinero), no dudes en contactar con nosotros para darnos la opción de recuperarla. Que la hayas conservado todos estos años, y restaurado y cuidado como dices, significa que está en buenas manos, de alguien que entiende que el surf es algo más que mero deporte. Eso es ciertamente una satisfacción para mí y para nosotros. ¡Qué puedas coger aún muchas olas sobre ella, con ella!. Y recuerda que, aunque se fabricó en Biarritz, las primeras olas que cabalgó esa tabla fueron olas del profundo océano Atlántico, en la Playa de Patos, hace ya 40 años. Si alguna vez quieres o debes deshacerte de ella, no olvides su origen, y avísanos. Estaríamos encantados de recibirla de nuevo".

A los pocos días, el autor de la pregunta original, Octavio Corral, me escribía desde Málaga:

"Hola Jesús,

Te envío las fotos de la tabla. La he utilizado durante unos cuantos años al principio de los comienzos. Ha tenido unos cuantos toques, algunos con la arena, roca, paredes y otras conmigo (pierna, cabeza, nariz)...

La verdad es que no recuerdo siquiera echarle parafina en ningún momento, no se, quizás por eso me costó tanto aprender y no lo conseguí hasta que me compré un minimalibu.

Lo que si recuerdo es que el mismo día de comprarla en Patos nos fuimos a Doniños a probarla, no por nada, sino que fuimos primero a la calle María de Ferrol a buscar la única tienda de surf de Galicia. La tienda de Carlos Bremón.

Después de muchos años y de repararla como pude, la lleve a un profesional para que me la dejase "como nueva".




Aunque la tabla de las fotos que me enviaba Octavio se parecía a la de la foto de los hermanos Irisarri, se las envié a Alberto para que me lo confirmase:

"Efectivamente es la tabla, sin duda alguna. Vieja y machacada, como debe ser, pero aún un tesoro en lo histórico. La verdad es que no recuerdo lo de su venta. Ciertamente entonces no había ninguna tienda de surf en Vigo, y creo recordar que solo la de Carlos en toda Galicia, aunque los inventos había que confeccionarlos a mano con gomas, aguja e hilo, y no sé si ya entonces Carlos los vendería o se limitaba a trajes y ropa de surf. Curioso ver reaparecer fantasmas del pasado, y saber que siguen vivos, aunque sea una tabla de surf. No recuerdo pena alguna al venderla, era una tabla de una sola quilla, y entonces vivíamos otros tiempos con el dominio de las twinfin de Mark Richards, de las que yo mismo había comprado una en Biarritz, y quizás incluso ya Simon Anderson había aparecido con las trifin, lo que coincidió con mi hermano Jose viajando a Sudáfrica con asiduidad (cosas de Pescanova) y trayendo varias de allí. Osea, que ocupaba sitio en el garaje y ya estaba “obsoleta”. Quien nos iba a decir entonces...".



Lo que cuenta Alberto Irisarri relata muy bien la transición en cuanto a formas y diseños que se vivió en el mundo del surf en los años 60 y 70, y cómo esa transición fue asimilada aquí en Galicia.

"La copia hecha por Rufino de la Lightning Bolt de la que habla Chicho en su entrevista, y que compró a Fernando Adarraga, es muy posiblemente una de las dos copias que Rufino hizo la Lightning Bolt shapeada por Joël Roux, uno de los mejores shapers de la historia de Francia. Esa tabla vino a Patos comprada en Biarritz en el verano de 1979, y se llevó a Coruña para copiar, haciendo Rufo dos tablas, una para mi hermano Balbi, y la otra para Fernando Adarraga, ambos entonces grandes promesas del surf gallego. Cosas de la magia del shapeado, la de Balbi salió una tabla excepcional, y le sirvió varios años, llevándosela incluso al campeonato nacional de Canarias del año 1981, campeonato al que también fue Adarraga como representante de Galicia. Sin embargo, creo recordar, que a Adarraga no le había gustado nada su copia, y se “deshizo” de ella en manos de los hermanos Torreiro, por lo que se ve.


La original fue también una gran tabla. Era de una sola quilla, con cola de golondrina (swallow), y dos wings en la parte de atrás. Creo recordar que Rufo solo les hizo un wing en las copias, porque era más habitual y más sencillo de hacer, pero quizás estoy equivocado en eso (los años no perdonan). La llegada de las twin fin relegó su uso, y cuándo llegaron las tri-fin fue vendida, así como la copia de Balbi. La verdad es que una Lightning Bolt entonces era el Rolls-Royce de las tablas. Gerry Lopez y la película “El gran miércoles” estaban en boca y ojos de todo el mundo, y la llegada de esta tabla causó expectación en Patos. Expectación que también llegó hasta Coruña y, como no, a Rufino y Cía".

Muchas gracias Octavio y Alberto por habernos regalado esta gran historia.


Joël Roux fue el único shaper europeo que fue reconocido en Hawai en la década de 1970. Allí  aprendió el oficio de los mejores shapers de la época, trabajando en varios talleres de la North Shore, como Lightning Bolt o Tropical Blend.

14.10.19

"LA MAR, EL MAR" en D'enak Ohana Surf Club.


Y un día antes de la presentación de 'Libres en el mar' y Libros del Océano en The Pass, estaremos presentando ´Libres en el mar' dentro de la programación del mes de octubre de D'enak Ohana Surf Club, un club de surf de los de verdad con sede en el Okendo Kultur Etxea y la playa de Gros, en Donosti. Aunque su realidad administrativa sea la de un Club entre lo ficticio y lo figurado, su modelo es el de los antiguos clubes de surf, que pretendían unir al colectivo de surfistas mediante la cultura, el arte y la educación (precisamente lo que desde siempre venimos buscando en el Océano Surf Club). Ese es ahora también su objetivo.

La iniciativa D’enak Ohana Surf Club nace con el objetivo de rellenar un vacío cultural y educacional, y volver a asociar el surf con valores positivos, fomentando la transmisión de vivencias, información y conocimiento entre surfistas de diferentes playas y generaciones. Desde su creación, la pasada primavera, han desarrollado una programación más que interesante, con actividades trimestrales. Hasta la fecha han organizado programas con títulos como "Limón en la herida", "Diseño, surf y ovejas" o "Biblioplaya". Una de las actividades principales de D’enak Ohana Surf Club es la creación de una biblioteca con fondos específicos de surf, con una sección de libros y revistas, y a la que aportaremos algunos de nuestros libros.

Dentro de su programación otoñal, el próximo jueves día 17 de octubre , han organizado el evento LA MAR, EL MAR, en el que a partir de las 19 horas, presentaremos 'Libres en el mar' junto con Ainhoa Azurmendi (doctora en psicología y consultora deportiva) y Nadeth Agirre (patrona de la trainera de Orio) que conversarán sobre mar, deporte, libertad etc., y para terminar, representantes del colectivo @emakumeasurflari darán a conocer su proyecto, que pretende fomentar el surf entre el sector que, por la influencia de la sociedad, tiene más dificultades en cuanto al género se refiere: mujeres, trans e intersexuales*. 📸