12 de abr. de 2015

HISTORIAS. Celeiro y Fisterra.










Conocemos desde hace unos cuantos años a algunos de los miembros "históricos" de la delegación de Ferrol de la Sociedade Galega de Historia Natural. Me atrevo a llamarlos históricos porque, desde que conozco las actividades de la SGHN, ellos siempre han estado ahí, mostrando un gran compromiso y dedicación, además de realizar una destacable labor divulgativa, no sólo al más alto nivel científico, sino también al nivel de un ciudadano como yo, con interés y curiosidad por la riqueza natural del entorno en el que vivimos. 

De entre todos, con Yosy y Juan Ignacio es con los que más contacto hemos mantenido. Ellos dos son nuestro referente en la SGHN y en el CEMMA, y a quienes acudimos cuando observamos un varamiento en la playa. Desgraciadamente nunca hemos podido hacer nada para salvar a alguno de estos animales, ya que cuando nos los hemos encontrado estaban muertos, pero ellos siempre han acudido a nuestra llamada para identificarlos y tomar muestras de cada ejemplar, y así lograr que la información científica que pueda aportar la muerte de estos animales no se pierda. Y para ello no dudan, si es necesario, en recorrer cientos de kilómetros a lo largo de la costa de Galicia. Cada vez que nos encontramos los bombardeamos a preguntas, y ellos nos contestan con entusiasmo y paciencia, lo que nos ha permitido aprender algo sobre estos animales increíbles.

Pero si hoy hablamos de ellos en el blog es porque gracias a su labor y la de sus colaboradores, "Celeiro" y "Fisterra", las dos focas que han rescatado y cuidado durante este invierno, han vuelto de nuevo sanas y fuertes al mar hace ya algunas semanas.

Al parecer todos los años, entre noviembre y marzo, suele ser común ver crías de foca gris o lobo marino en nuestra costa, en muchas ocasiones buscando refugio cuando se sienten enfermas o débiles. Pocas veces los avistamientos terminan en rescate, bien porque el animal termina recuperándose por si solo, o bien porque aparece muerto a los pocos días en algún lugar. Esto fue lo que ocurrió en noviembre del año pasado cuando les avisaron de la presencia de una de estas crías varada en una playa de la costa de Lugo. El animal, aún con suficiente fuerza para escapar de los humanos, regresó al mar, pero unos días más tarde apareció por desgracia muerta cerca de donde había sido vista por primera vez.

Más suerte tuvo "Fisterra", que apareció a principios de diciembre en la praia de Mar de Fora, a donde había ido a buscar refugio entre sus dunas. Esta vez el grupo de trabajo de CEMMA pudo recogerla a tiempo. Ese mismo día ingreso en la UCI para focas y tortugas creada para atender estos animales. Tras las primeras horas en observación se pudo comprobar que Fisterra era un ejemplar de unos pocos meses que no sabía comer por si sola. Muy delgada, con solo 13 kilos de peso, además de la evidente pérdida de grasa, sufría otras afecciones graves que hicieron pensar que no superaría su desnutrición.

Sin embargo poco a poco las cosas comenzaron a ir mejor. Primero dejándose alimentar, y a las pocas semanas, comenzando a comer por si sola, acelerándose así su proceso de recuperación. Tras 52 días, llegó el momento de su liberación a bordo del pesquero "Rodríguez Parapar", que la trasladó de nuevo a la libertad.

"Celeiro" apareció a principios del mes de enero, concretamente el día anterior a Reyes. Lo encontraron varios paseantes en una de las rampas del puerto, pero la presencia de curiosos y las detonaciones de los fuegos de la cabalgata, hicieron que el animal escapase. A la mañana siguiente, se encontró al animal entre las rocas del espigón.

Celeiro era algo mayor que Fisterra, y aunque desde el principio mostró interés por el alimento, corría peligro por el gran agotamiento que sufría. Estaba tan cansado que pasó los dos primeros días en la UCI durmiendo, por lo que hubo que introducirle forzosamente el alimento y la medicación. Hasta que comenzó su recuperación, y llegó el momento de su liberación. Cuentan que cuando lo liberaron, "Celeiro" no miró atrás, sumergiéndose rápidamente en el océano, cargado de energía, en el medio que es su hogar.

Puedes seguir las acciones de la Sección de Mamíferos Marinos de la  SGHN pulsando a ME GUSTA en su página de facebook, y conocer más sobre sus actividades en el apartado de la web de la SGHN dedicada a la Sección de Mamíferos Marinos.

7 de abr. de 2015

HISTORIAS. Romper la rutina.


























Muchas veces nos quejamos de nuestra rutina diaria. Esa sucesión de actividades que realizamos de modo repetitivo, siguiendo una cadencia temporal, que hace que unos días se parezcan demasiado a los otros.

Hasta que de pronto, y con cinco días libres por delante, esa rutina se rompe. Te despiertas con la luz del sol. Ves como la luna se pone en el horizonte mientras desayunas. Te das un baño malo antes de que la gente comience a llegar a la playa. Descansas un rato, y vuelves de nuevo al agua al mediodía cuando la playa se ha vuelto a quedar vacía. Cada día algo más pequeño, pero cada vez rompiendo mejor. Y así un día, dos, tres, ... De pronto te das cuenta que has entrado en una nueva rutina. pero ésta  te encanta. ¿Podría alguna vez cansarme de ésto?

Y antes de poderlo comprobar, suena el despertador. 6:30 de la mañana. De nuevo se ha roto la rutina.

5 de abr. de 2015

HISTORIAS. De nuevo el Humboldt.






Hace algo más de cuatro meses, en noviembre, y en compañía del Roald Amundsen, lo vimos pasar por Doniños rumbo a su retiro invernal en las Islas Canarias. Esta vez nos hemos encontrado al Alex Von Humboldt II de vuelta a su puerto base, en Bremerhaven, en donde pasará el verano ofreciendo rutas por el mar Báltico.

Lo vimos pasar también por Doniños hace tres años, un 17 de marzo, en un día en el que las condiciones del mar no eran las de hoy, aunque seguramente en mar abierto, el viento del este que está soplando ahora con fuerza genere algo de agitación. Al menos no tendrán mar de fondo.