19/7/2014

HISTORIAS. Motorbeach.























Ayer viajamos hasta Asturias para acercarnos al Motorbeach. La idea era haber estado hasta hoy, pero obligaciones laborables en el último momento nos obligaron a volver antes de lo pensado. A pesar de haber estado un solo día, la jornada dio para mucho, y eso que me hubiera encantado contar con más tiempo para conocer no sólo la playa de La Espasa, sino también todo su entorno, que a simple vista me pareció espectacular: una costa de formas muy distintas a la nuestra, rodeada de prados verdes en donde aún se mantiene una intensa actividad ganadera, y con las imponentes montañas al fondo, ayer cubiertas por la niebla, y que tan cerca del mar muestran si cabe de un modo más claro su grandeza.

Había quedado allí con Luis Bericua, uno de los pioneros, aunque asturiano, del surf en Galicia. Luis me había proporcionado con anterioridad una de las mejores y más extensas colecciones de fotografías sobre los inicios del surf en Galicia, y ahora me tenía reservada una nueva sorpresa: casi 10 minutos de imágenes en super 8, fechadas a finales de los setenta y principios de los ochenta, de surf en las playas del Orzán y Doniños, y con Vari Caramés, Tito, Fernando Adarraga, Maso o Carlos Bremón de protagonistas. Fue además la oportunidad de conocernos en persona, tras dos años de intercambio de información por correo electrónico. Y la verdad es que ha sido todo un placer haberlo conocido en persona.

He de reconocer que no soy para nada un aficionado al mundo del motor, pero es difícil no sentir al menos curiosidad por una mezcla tan bien presentada como la del Motorbeach: motos y coches clásicos, surf y música, todo ello en un lugar único, rodeado de naturaleza. Cuando llegamos aún había muchas cosas por montar, y muchos de los participantes de la concentración de motos y coches estaban llegando. A medida que fue avanzando el día, los prados comenzaron a llenarse de más y más gente, y también de más motos y coches. Poco antes de irnos nos encontramos con Ángel, Pablo, Cris, César, Yago, Fer, ..., que justo llegaban. Hoy sin duda habrá sido el día grande del festival, pero nosotros nos teníamos que ir, no sin pena, pero con muchas ganas de repetir el próximo año.

14/7/2014

HISTORIAS. La nueva generación.


















No hace mucho, bueno en realidad habrán pasado ya 2 o 3 años, hablaba con el director editorial de una de las revistas de surf más conocida de nuestro país, sobre el valor de los logros deportivos alcanzados por Aritz Aramburu, y de lo irrepetible de una generación como la formada por él mismo y por surfistas como Pablo Gutiérrez, Eneko Acero, Hodei Collazo, Gony Zubizarreta o Jonathan González.

No es que el tono de la conversión fuese derrotista, pero una de las cosas que nos atrevimos a afirmar  fue que entre los nuevos surfistas que estaban surgiendo, ninguno parecía tener el potencial para alcanzar el nivel de cualquiera de los arriba citados. Recuerdo que en el fragor de la conversación llegamos a afirmar: "aún no ha nacido para el surf la persona que habrá de ocupar el lugar de Aritz". Y la verdad es que los resultados deportivos así lo indicaban. Salvo excepciones, Aritz, Gony, Jonathan, ..., han seguido siendo, después de tantos años, los únicos protagonistas en cuanto a buenos resultados. Estábamos ante el fin de un ciclo, y lo que nos parecía era que ante nosotros comenzaba una travesía en el desierto, que se prolongaría hasta la llegada de una nueva figura que representase lo que ellos. Evidentemente, ninguno de los dos nos imaginábamos que Aritz volvería al CT este año tras una de sus mejores temporadas.

Pasados tres años de esa conversación, si algo me ha llamado la atención la semana pasada, durante el Campeonato de España celebrado en Doniños, fue el nivel de los más jóvenes, incluso el de los más pequeños: Luís Díaz, Natxo González, Imanol Yeregui, Julen Eguiguren, Yael Peña, los Amatriain, ... . Pero si algo me dio buena sensación fue el verlos surfear en los baños libres y el espíritu con el que lo hacían, sobre todo los más jóvenes. No sólo era la actitud con la que afrontaban las olas, sino también el grado de disfrute con el que acompañaban sus giros y maniobras. Y creo que ahí, si la crisis no les niega los apoyos que  merecen, puede estar la clave de sus futuros éxitos.