24.1.16

HISTORIAS. De madera.










¿Por qué de madera? Me lo han preguntado un montón de veces, y mi explicación es más o menos siempre la misma. Se trata de un excelente material. A pesar de ser ligero, es muy resistente. Es un excelente aislante acústico y térmico, y regula de modo natural la humedad. Su origen, además, es natural. Pero el otro día, leyendo el libro "Remando como un solo hombre", de Daniel James Brown, encontré dos párrafos que a partir de ahora añadiré a mis explicaciones:

"Los anillos de la madera cuentan más cosas que la edad del árbol. Cuentan la historia de toda su vida. En el caso de los más viejos, una historia que puede tener hasta dos mil años. Su grosor o delgadez habla de años difíciles de lucha amarga, mezclados con años prósperos de súbito crecimiento. Los diferentes colores hablan de las diferentes tierras y minerales con los que han topado las raíces: algunas duras y pobres, otras ricas y nutritivas. Y los defectos e irregularidades revelan que han soportado incendios, impactos de relámpagos, huracanes y plagas, y que, sin embargo, han seguido creciendo".

"El cedro es una especie de madera maravillosa. Su baja densidad hace que sea fácil darle forma, ya sea con un escoplo, una garlopa o un serrucho. Su estructura celular abierta la hace ligera y flotante. Sus vetas, apretadas y parejas, la hacen fuerte pero flexible, tan fácil de doblar como resistente a torcerse, combarse y ahuecarse. No tiene brea ni savia, pero sus fibras contienen unas sustancias químicas llamadas tujaplicinas que actúan como conservantes naturales, lo que la convierte en muy resistente a la podredumbre, al tiempo que le confiere un olor agradable. Tiene además un aspecto bonito, pudiéndosele dar un buen acabado (...), esencial para conseguir un tacto suave".

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