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15.9.17

La ola mareal de Qiantang.


La idea de deslizarse impulsado por una ola, ayudado o no por algún tipo de objeto flotante, no parece demasiado compleja. Es fácil imaginar, por tanto, que a lo largo de la historia se hayan podido dar, en cualquiera de las costas del mundo, diferentes formas de deslizamiento similares a la que hoy conocemos como “surf”. Sin embargo son muy pocas las que han trascendido en el tiempo más allá de las surgidas en la Polinesia.

El estudio de esas prácticas antiguas sólo es posible de realizar hoy a través de las fuentes escritas y materiales que se han conservado. En su artículo “Reconsiderando las fuentes para el estudio del surf arcaico”, publicado en el año 2017, el profesor Daniel Esparza hace un repaso de todas ellas, entre las que se encuentran las noticias sobre un tipo de “surf arcaico” practicado en China, curiosamente no en el océano, sino en un río, el Qiantang (conocido anteriormente como el río Zhe), y en la ola mareal que se forma en él.

Una ola mareal, o macareo, es una ola que se crea en los ríos como resultado de la rotura del equilibrio establecido entre el nivel de la marea en el mar, el nivel del agua en el río y la batimetría de la zona. Suele ser común en la primavera, cuando el nivel en los ríos es bajo, y la acción de la marea es más relevante en el nivel de las aguas del río. Con el macareo se crea una onda que asciende río arriba, de características parecidas a las olas en el mar.

Se trata de un fenómeno relativamente común en todo el mundo. Se han identificado más de 400 estuarios en los que se da, entre ellos, en los ríos Cook Inlet, Knik Arm y Turnagain Arm en Alaska, en los ríos Shubenacadie y Petitcodiac en la bahía de Fundy (Canadá), en el río Colorado (México), en Europa en los ríos Dordogne (Francia) y Severn (Reino Unido), y en Brasil, donde recibe el nombre de pororoca, en los ríos Araguari y Mearim. También en Papua Nueva Guinea (ríos Fly y Bamu), Indonesia (ríos Rokan y Kampar), Malasia (Benak), Myanmar (golfo de Martaban) o India (Hoogly).

En los últimos años, un grupo de surfistas, entre los cabría destacar al francés Anthony Colas, se han lanzado al descubrimiento de este tipo de olas en todo el mundo. Pero no fueron los primeros. Por ejemplo, en Europa, se tiene constancia de que el río Severn fue “surfeado” por el Coronel J. Churchill el 21 de Julio de 1955. Pero hubo incluso experiencias anteriores.

El historiador australiano Geremie Barmé, Catedrático de Historia China en la Universidad Nacional Australiana de Asia y el Pacífico, en su estudio “La marea de la Revolución”, recoge la primera referencia escrita que se conserva de una actividad vinculada con la acción de deslizarse impulsado por una ola. La misma forma parte del libro “Wulin jiushi” escrito por Zhou Mi y publicado entre los años 1280 y 1290 d.C.. El “Wulin jiushi”, que traducido del chino significa “Recuerdos de Wulin” (antiguo nombre de la ciudad de Hangzhou), está formado por un total de 10 volúmenes, y es especialmente interesante como fuente para conocer detalles de la vida urbana durante la dinastía Song (1127-1279), especialmente en todo lo vinculado con el entretenimiento popular, el teatro chino y las artes escénicas.

Una de las partes más conocidas del “Wulin jiushi” es un relato corto, titulado “Observando la ola mareal”, dedicado al río Zhe (actual Qiantang), cuyo curso pasa por la ciudad de Hangzhou, capital imperial durante la dinastía Song.


La de Qiantag está considerada como la ola mareal más grande del mundo, pudiendo alcanzar alturas de hasta 9 metros y velocidades de avance de 40 km/h. A las condiciones normales bajo las que se produce este tipo de olas, en el Qiantang se suma el efecto de los monzones. Todo esto provoca que los ríos de esta zona de China sean remontados por olas que recorren su cauce hasta incluso 40 kilómetros aguas arriba. Un monstruo, popularmente conocido como “El Dragón de Plata”, que a lo largo de la historia ha dado pie a numerosas leyendas como la de los 500 arqueros, y las 3 mil flechas, con los que el rey Qian fue capaz de domar al irascible "Espíritu del Mar". Su crecida ha sido seguida por miles de personas a lo largo de la historia, a pesar de las múltiples víctimas que ha causado entre los curiosos que se han acercado a observarla. En 2013, impulsada por el tifón Trami, la ola mareal alcanzó más del doble de su altura habitual, rompiendo la barrera anti-inundaciones, y barriendo e hiriendo a numerosos espectadores.

La descripción que Zhou Mi realizó en el 1280 en el “Wulin jiushi” es la siguiente:

“La ola mareal en el río Zhe es una de las más grandes del mundo. Llega a su pleno vigor desde el decimosexto hasta el decimoctavo día del mes. Cuando comienza a levantarse lejos, en la desembocadura al Océano, parece solamente un hilo de plata; pero a medida que se acerca, se convierte en una pared de jade, una cresta cargada de nieve, que toca el cielo en su camino. Su rugido gigantesco es como un trueno que se convulsiona, se sacude, se desvía y avanza, tragándose al cielo e inundando al sol, porque su fuerza es supremamente vigorosa. Yang Wanli lo describió en un poema:

"Del océano surge plata para formar un muro; 
el río esparce jade cubriendo sus bordes”.

Como cada año, el gobernador de la capital apareció en la ribera del río Zhe para inspeccionar a la flota. Los buques de guerra, en centenares, se disponen a lo largo de ambas orillas. De repente, todos se apresuraron a dividirse en "formación quíntuple". Los jinetes agitaban banderas, hacían malabarismos con sus lanzas, y bailaban con sus espadas, tanto los que estaban a flote, como en tierra. De repente, un humo amarillo surgió por todos lados, y la gente apenas podía verse. Las explosiones en el agua eran ensordecedoras y temblorosas; los sonidos eran como los de las montañas cuando se derrumban. Cuando el humo se dispersó, y las olas se calmaron, no había ni rastro de los barcos: todas las «naves enemigas» habían sido quemadas por el fuego y habían desaparecido bajo las olas.

Había varios cientos de jóvenes Wu expertos en la natación. Llevaban suelto el cabello y tenían tatuajes en sus cuerpos. En sus manos sostenían banderas de colores de unos veinte pies de tamaño y corrían unos contra los otros con el mayor esfuerzo, nadando contra la corriente, flotando y hundiéndose en las ondas monstruosas, que se erguían como leviatanes, de gran altura. Sus cuerpos se desplazaban ejecutando cientos de movimientos diferentes, sin que las banderas se mojasen; así era como mostraban su habilidad. Ciudadanos distinguidos y altos funcionarios competían por otorgar los premios de plata.

Arriba y abajo, a lo largo del río, y por más de tres millas, perlas, jade, telas y sedas inundaban los ojos; caballos y carruajes tapaban los caminos. La comida y la bebida costaba el doble del precio normal, y sin embargo, donde se alquilaban tiendas de campaña, no quedaba ni un poco de terreno para colocar una estera".

Tal y como describe Daniel Esparza, éstas “eran prácticas muy peligrosas que solían acabar con la vida de muchos surfistas (nongchao, como se les llamaba), y también de los espectadores, que si se acercaban mucho al borde del río, podían ser barridos por la crecida. Posiblemente por ello la práctica de esta actividad como reto frente a la admirable monstruosidad de la naturaleza, fue intermitentemente prohibida y permitida durante los varios siglos que duró la dinastía Song, hasta que se extinguió (según parece, definitivamente) en el siglo XVI con la caída de esta dinastía, a la que le siguió una decadencia de la ciudad debido a la visita frecuente de piratas japoneses”. 


Un estudio realizado por los ingenieros Dong-Zi Pan y Ying Li, miembros del Zhejiang Institute of Hydraulics & Estuary, sitúan el inicio de esta práctica durante la dinastía Tang, entre los años 618 y 907 d.C., alcanzando su máxima popularidad durante la dinastía Song, y manteniéndose durante la Ming (entre el 1368 y el 1683 d.C.).


Posterior al texto de Zhou Mi se ha identificado un grabado, datado en siglo XVII, que aparece en el libro ilustrado “Hainei qiguan”, escrito por Yang Erzeng y publicado en 1609. El “Hainei qiguan” es una guía literaria y geográfica ilustrada que incluye imágenes de los lugares sagrados, montañas, ríos y templos de la última dinastía Ming. En una de sus ilustraciones se puede apreciar lo que parece la figura de un hombre que avanza erguido impulsado por una ola generada por la marea.

De la descripción efectuada por Zhou Mi en 1280 es difícil deducir que los “nongchao” se ayudasen de algún tipo de objeto flotante para deslizarse, sino que parece que más bien las olas eran cogidas únicamente con el cuerpo, en una práctica parecida al actual bodysurfing, en la que se buscaba que el nadador fuese arrastrado por la ola, realizando giros y piruetas, a la vez que ondeaba la bandera que llevaba sin que ésta se mojase. De la ilustración de principios del siglo XVII del “Hainei qiguan” difícilmente se puede deducir la forma o características del objeto o embarcación, si realmente la hubiese, sobre la que parece que un hombre se desplaza por el agua.


** Éste, y otros textos sobre la historia del surf, formarán parte de los contenidos del Océano Surf Museo, que esperemos pronto abra sus puertas en Valdoviño.

8.9.13

CITAS. Arqueología gallega en la cuna de la civilización.




La cita salta hoy de Canido a Madrid, donde mañana, 9 de septiembre, a las 19:30 horas, tendrá lugar la presentación de la exposición "De Uruk a Asiria. Arqueología gallega en la cuna de la civilización".

Después de pasar por varias ciudades gallegas, la exposición llega ahora a la sede de la delegación de la Xunta de Galicia en Madrid, en donde permanecerá abierta hasta el próximo 29 de septiembre.

La muestra recoge un total de 24 fotografías de gran formato y un audiovisual, que resumen no sólo la labor de la expedición de la Universidad de A Coruña en Siria entre los años 2005 y 2011, sino también la visión personal del país y sus gentes de Eloy Taboada, fotógrafo de la misión.

En la presentación, además del propio Eloy, intervendrá Juan Luis Montero Fenollós, responsable de las campañas, que repasará los logros alcanzados por su equipo en todos estos años de investigación. 

9.5.13

HISTORIAS. Cartagena, la ciudad de los graffitis.

















Cartagena es uno de esos lugares en los que la historia parece haberse comprimido. Posiblemente las palabras "compresión" o "concentración" sean muy adecuadas para describir la realidad de la ciudad. Aquí las huellas de la historia se han superpuesto en un pequeño espacio. Una época sobre la siguiente. Las nuevas construcciones sobre las antiguas, creando un todo que, para un visitante como yo, se asemeja a un pequeño caos que de algún modo está empezando a tomar forma y orden.

Porque por lo visto, parece que en los últimos años mucha de esta historia está saliendo a la luz: debajo de edificios, en solares vacíos, mostrándose en museos. La densidad de todo lo que tiene valor es tal, que uno puede viajar de un milenio a otro tan sólo cruzando de acera.

Aunque ya iba preparado para muchas de las cosas que iba a ver, lo que no me esperaba era la variedad y calidad de los graffitis que decoran la ciudad, y que han convertido espacios degradados en lugares con un interés propio. En algunas de estas fotos hay una muestra de los que más me llamaron la atención. Ya en casa, he podido comprobar que en otras partes de la ciudad existen otros muchos también muy interesantes. Arte moderno conviviendo en armonía con el arte antiguo. Una idea desarrollada desde el Ayuntamiento de Cartagena que podría ser perfectamente exportable a otras ciudades, incluida la nuestra.

8.8.12

HISTORIAS. Pena Lopesa.






El sábado pasado, ante la pobre previsión de olas, decidimos madrugar y recorrer la senda litoral que une Ponzos con Campelo para ver si había suerte y encontrábamos algún sitio en donde surfear. Si las olas finalmente no aparecían, tampoco era tan mal plan disfrutar de las excelentes vistas de este tramo de costa.

Comenzamos por Ponzos, en donde los primeros paseantes comenzaban a recorrer la playa. Parecía haber algo más de mar que en Doniños, pero insuficiente, así que pusimos rumbo hacia El Casal, en donde tampoco encontramos olas.

En medio del camino, antes de llegar a Campelo, y al ver el cartel que anunciaba nuestro paso frente a Pena Sopesa, me acordé de una historia que sobre este lugar me contó hace tiempo Carlos Bremón. Así que nos desviamos y cogimos el camino que nos llevó hasta ella.

Pena Sopesa es un islote, de unos 50 metros de ancho por 150 metros de largo, que se alza sobre el mar en el fondo de un acantilado. Su base está horadada por una caverna que lo atraviesa de lado a lado, y a través de la cual se puede pasar en marea baja. Su altura máxima fácilmente supera los 30 metros. Para acceder a la isla, si no eres escalador, lo más sencillo es hacerlo por su cara más expuesta. En el lado protegido existe una cuerda que es utilizada por los mariscadores para ascender a la isla.

Las características y ubicación del lugar le hacen a uno sospechar que éste puede ser otro de esos lugares de nuestra costa llenos de historias. De hecho, en el camino por el que hemos llegado hasta aquí, se contaba que, coincidiendo con las fiestas de Cobas, los vecinos habían visto en varias ocasiones a un jinete, que identificaron con el demonio, y que iba dejando tras de sí, mientras galopaba a toda velocidad, una estela de fuego. 

Varias campañas arqueológicas han localizado vestigios de un castro, lo que confirma que hace años la isla no sólo estuvo habitada, sino que posiblemente fuese una península unida a tierra firme por un cordón de material que el mar se encargó de erosionar.

Al parecer el nombre de Pena Lopesa, se debe a un tal Lopo de Lago, del cual se dice que construyó un castillo sobre la peña. La fortaleza fue destruida cuando Lopo, en un ataque de furia, asesinó a su mujer.

Otra curiosa leyenda cuenta que un rey, descendiente de Lancelot, y que tal vez podía ser el mismo Lopo de Lago, poseía en la isla un castillo con un enorme tesoro. Un día unos ladrones lo asediaron rodeándole y no dejándole salir de la isla. Sólo disponía de una pequeña provisión de maíz para subsistir, con lo que los ladrones pensaron que o abandonaba la isla, o moriría de hambre. Sin embargo, el poco maíz que tenía lo utilizó para dar de comer a las aves, y alimentarse con ellas dándoles caza. Tras esta muestra de ingenio los ladrones desistieron y abandonaron la costa.

La última de las leyendas cuenta que otro rey, perseguido por la justicia, buscaba siempre refugio en el castro, para lo cual entraba cabalgando con las herraduras de su caballo puestas al revés, haciendo creer así a sus perseguidores que salía en lugar de entrar cada vez que se refugiaba en la isla. 

Tras comprobar en Campelo que la fuerza del mar tampoco era suficiente, regresamos a Doniños, en donde al menos hubo un baño, aunque raquítico, con el tablón.

19.6.12

HISTORIAS. Surf x 100.



¿Por qué es tan importante la historia?

Aunque para algunos sólo sean cosas del pasado, conocer la historia es necesario para entender la realidad que hoy vivimos. Porque el pasado no sólo nos puede enseñar el camino a seguir, sino también aquellas vías que nunca podemos volver a tomar.

Así que echar la vista atrás, y recorrer estos 100 años de historia del surf en nuestras costas, era un ejercicio que resultaba necesario realizar ya, y que no deja de ser una muestra más de la madurez que la comunidad surfista del norte de la península ha alcanzado.

Y que mejor motivo para organizar la exposición que el centenario de un hecho, seguro que intrascendente en su día, pero que hoy encuentra totalmente su significado: en 1912 el vitoriano Ignacio de Arana, cónsul español en las islas Hawai, regresó a casa trayéndose consigo una tabla de surf y uno de los pocos ejemplares del libro "The Surf Riders Of Hawaii". Ignacio fallecería en 1919 en Liverpool, y la tabla, construida en madera, sería sacrificada durante la guerra civil para paliar el frío de las largas noches alavesas. No se sabe si esa tabla llegó alguna vez a surfear las olas cantábricas.

La exposición, que se podrá visitar en el Museo Marítimo de Bilbao desde este viernes día 22 de junio hasta el próximo 13 de enero, supone en mi opinión un importante acontecimiento para nuestro surf, y de una trascendencia histórica similar a la de muchos de los hitos que en la exposición se han recogido. El tiempo, la historia, lo dirá. 

16.12.11

VIDEOS. Bienvenido y cien flores para ti.



Hace seis años Eloy Taboada viajó por primera a Siria como fotógrafo del "Proyecto Arqueológico Medio Éufrates Sirio" de la Universidade de A Coruña. Desde el año 2005 ha vuelto al país en numerosas ocasiones, hasta su último viaje en el pasado mes de enero.

En el presente video, editado con motivo de la exposición "De Uruk a Asiria", que se puede visitar en la Fundación Novacaixagalicia de Ferrol hasta el próximo día 22 de enero, se realiza un pequeño recorrido por estos seis años de trabajo y la experiencia personal que han supuesto estos viajes.

Cada misión se inicia en la ciudad de Damasco, capital de Siria. Antes de desplazarse a la zona de trabajo, la estancia en la capital es aprovechada para resolver todos los trámites administrativos necesarios para poder iniciar las excavaciones, pero también para empaparse del ambiente, contrastes y la cultura del país. Tras la estancia en la capital se inicia el verdadero viaje con destino al yacimiento. Del caos y el mundo urbano de Damasco, se pasa a una sociedad rural, basada en la agricultura y la ganadería que se desarrolla entorno a la ribera del río Éufrates.

El trabajo de fotógrafo en un emplazamiento como este no es sencillo. A las altísimas temperaturas, que alcanzan fácilmente los cincuenta grados, se une el polvo y la arena, que empujados por los fuertes vientos, lo envuelven todo, dificultando enormemente un trabajo ya de por si difícil para cámaras y demás equipos electrónicos. A estas dificultades climatológicas se unen las propias del entorno. El trabajar en una zona aislada conlleva que para poder realizar determinadas fotos sólo se pueda echar mano de los medios que se dispone, que no son muchos. La jornada suele comenzar a las 4 de la mañana antes de que salga el sol, con objeto de evitar las horas de calor más intensas. Ya en el yacimiento los trabajos se extienden hasta el mediodía, momento en el que se ha de volver al hotel para comer. La tarde discurre en el museo, fotografiando y documentando los hallazgos de la mañana.

Pero a parte del trabajo científico, Eloy nos muestra en este viaje una visión muy personal del país, de sus gentes, y sobre todo de los niños, sus grandes cómplices en el desierto. Su curiosidad rompe todas las fronteras idiomáticas, llevándoles a protagonizar algunos de los grandes momentos fotográficos del viaje. A ellos y a las gentes de Siria, que en estos momentos están pasando por una situación tan complicada, va dedicado este video.

11.12.11

CITAS. Un viaje personal a Siria.



La cita será este miércoles, a partir de las 19:30, en la Fundación Novacaixagalicia, en Ferrol. Tras la conferencia del profesor Juan Luis Montero Fenollós, se proyectarán dos audiovisuales con imágenes de los fotógrafos Eloy Taboada y Victor Rivera, en los que nos mostrarán parte de su trabajo como integrantes del Proyecto Arqueológico Medio Eufrates Sirio. 

La conferencia y la proyección se programan dentro de la exposición "De Uruk a Asiria", organizada por el PAMES. Tras haber participado en la edición del video de la exposición, en esta ocasión he colaborado con el montaje de la proyección que presentará Eloy Taboada, en la cual, y a través de fotografías e imágenes tomadas en Siria durante los últimos seis años, nos ofrece una visión personal del país y de sus gentes.

Desde aquí os invitamos a todos a acudir a la conferencia y a visitar la exposición que estará abierta hasta el próximo mes de enero.

19.11.11

CITAS. De Uruk a Asiria.



Este martes a las 19:30 se inaugura, en la sede de la Fundación Novacaixagalicia de Ferrol, la exposición "De Uruk a Asiria", organizada por el equipo del Proyecto Arqueológico Medio Eufrates Sirio de la Universidades da Coruña. A través de una serie de fotografías tomadas por el fotógrafo Eloy Taboada, los responsables del proyecto, encabezado por el profesor Juan Luis Montero, realizan un seguimiento de las investigaciones, logros alcanzados y futuros caminos a desarrollar durante estos años de trabajo y excavaciones en la región de Siria denominada Medio Eufrates. 

El día de la inauguración se estrenará la proyección con la que se complementa la exposición, y en la que he sido invitado a participar en el montaje a partir de las imágenes y fotografías tomadas durante las misiones efectuadas hasta la fecha.

La exposición tendrá su acto central el próximo día 14 de diciembre con la conferencia de título "Escuchando las voces del pasado. Arqueología en la cuna de la civilización"que será impartida por Juan Luis Montero, director del PAMES. Tras la conferencia se proyectarán fotografías de los dos fotógrafos que han participado en la misión: Eloy Taboada y Victor Rivera.

La exposición estará abierta hasta el próximo 22 de enero de 2012.

8.5.11

VIDEOS. Ponzos.




La playa de Ponzos es el arenal situado más al Este de todos los pertenecientes al Concello de Ferrol. La playa mide más de kilómetro y medio y está delimitada por la Punta Ferruxeda al Este y el saliente que recibe el nombre de Cebradoiro al Oeste.

Las playas de Ponzos y Santa Comba constituyen en realidad un mismo sistema dunar separado por tan sólo un espolón rocoso constituido por un material de características más resistentes que las del resto de la zona. De hecho el suelo pizarroso característico, y su poca resistencia, son las principales causas del fuerte retroceso que presenta la costa en esta zona, constituida por acantilados y terrenos muy bajos.

Ponzos presenta un montón de elementos que hacen que la playa, además de por su paisaje, un lugar especial.

Junto con Santa Comba son las playas menos humanizadas de nuestra costa y desde ella podemos ver todo el litoral hasta Punta Frouxeira, en Valdoviño.

En el medio de la playa se pueden visitar los restos del lavadero de una antigua mina de oro,  que al parecer estuvo en uso hasta hace 60 años. Las edificaciones que se conservaban fueron levantadas por los ingleses a principios del siglo XX, pero al iniciarse la primera Guerra Mundial la explotación se abandonó. Se cree sin embargo que fueron los romanos los primeros en sacar partido a estas tierras. 

Hace dos años aparecieron también en la playa los restos de un bosque carbonizado, cuya antigüedad se estimó en más de 5000 años. Sumergidos en la arena se habían conservado durante todo este tiempo, hasta que el huracán Klauss los descubrió.

Y por último, y para los geólogos y edafólogos, en la playa de Ponzos son especialmente interesantes los acantilados que cierran la playa en su lado Este. Cortados por la acción del mar, el talud que se forma es algo así como una máquina del tiempo que nos muestra cómo la tierra ha ido cambiando a lo largo de millones de años en esta zona del planeta. Los acantilados nos muestran distintas capas (facies) que han sido estudiadas por expertos con Nieto Freire, Vidal Romaní, Lois González o Pérez Alberti.

Video grabado en la playa de Ponzos el 9 de abril de 2011.
Música: Jeremy Jay / In this lonely town
En el agua por orden de aparición: Luis Rodríguez, Kiko Sequeiro y Emilio Souto.

22.4.11

SUCEDIO EN A CROA. 1770.










“Qué vista tan magnífica si no nos amenazase”

-Juan Joaquín Moreno, Teniente Coronel de la Armada 
tras avistar a la flota inglesa frente a la costa de Doniños el 25 de agosto de 1800.

Desde la croa tu visión puede girar 360 grados abarcando en cualquiera de las direcciones un amplio campo. Hacia el Norte el Outeiro, el Monte de Lobadiz y San Jorge. Hacia el Oeste el mar y las Illas Gabeiras. Al Sur, Penencia, la laguna y los acantilados de Cabo Prioriño. Más al fondo la costa de A Coruña, desde la ciudad hasta las Islas Sisargas, en la Costa da Morte. Y al este, el pueblo y el valle. Sin duda un lugar privilegiado para asentarse.

Así lo debieron de pensar hace siglos los habitantes del castro que aquí se construyó. Cerca tenían a su disposición, para abastecerse, un gran volumen de agua dulce proporcionado por el lago. En las laderas del valle amplios prados y tierras muy fértiles en las que cultivar. Y en la costa, los acantilados y el mar como fuente inagotable de comida. Y lo más importante: protección. Sobre un alto, rodeados en buena parte por el mar, ubicados en un lugar desde el que poder divisar la llegada de un visitante o un enemigo con mucho tiempo de antelación.

Y precisamente por esta posición estratégica, a finales del siglo XVIII, se decidió construir aquí un Castillo, la batería costera más exterior del sistema defensivo de la Ría de Ferrol, liderado por los Castillos de La Palma, San Felipe y San Martín.

En el año 1770 el ingeniero militar Miguel de Hermosilla fue enviado hasta Galicia para realizar diversos proyectos. Entre ellos, y en ese año, junto con su ayudante Blas Gil de Bernabé, inició el levantamiento topográfico de los terrenos sobre los que construir una fortaleza de costa en el exterior de la Ría de Ferrol. Durante varios meses levantaron, en un total de 9 hojas, los planos del “terreno, arenal y lago” de Doniños. Posteriormente iniciaron la elaboración del proyecto del Castillo, cuya redacción se finalizó en 1772.  Tras redactarse el proyecto, se iniciaron las obras, concluyéndose las mismas en el año 1795. Al castillo se le dotó con 4 cañones del calibre 12, y con una dotación de 40 hombres.

Cinco años más tarde, la Batería de Doniños jugaría un papel fundamental en la defensa de la ciudad de Ferrol tras el desembarco de los ingleses el 25 de agosto del año 1800. Tras aquella batalla el Castillo quedó en buena parte destruido.

En la actualidad se conserva de él parte de su frente de mar, constituido por un muro de unos tres metros de altura, así como restos de la cimentación del mismo. Su interior, donde estarían las troneras y estancias de los soldados, está protegido por una densa mata de matorrales, esperando que algún día las autoridades decidan poner la fortaleza en valor.

5.1.11

LETRAS. Muerte en el Nilo.



Descubrir el pasado surfista de Agatha Christie me había animado a leer uno de sus libros.

Curiosamente el otro día mi padre acabada de terminar "Muerte en el Nilo", así que se lo cogí prestado para leerlo.

Hoy lo he terminado, y aunque no ha sido un libro que me haya encantado, la historia tiene grandes momentos:

"Una vez estuve en una expedición arqueológica y aprendí algo. En el curso de una excavación, si sale algo a la superficie, se limpia todo, muy cuidadosamente, a su alrededor; se quita la tierra suelta; se rasca aquí y allá con un cuchillo hasta que, finalmente, el objeto se encuentra allí solo, dispuesto a ser extraído y fotografiado, sin que ninguna materia extraña sirva de confusión".

-de Muerte en el Nilo, de Agatha Christie.

11.12.10

HISTORIAS. La conexión entre Pipe y Babel.


Como antesdeayer os contaba, uno de los monumentos más característicos de la cultura mesopotámica son los zigurats, grandes construcciones constituidas fundamentalmente por acumulaciones de adobes. Al igual que los zigurats otras civilizciones desarrollaron construcciones similares, como pueden ser las pirámides egipcias o los templos de los mayas.

Entre los zigurats que mejor se han conservado con el paso de los siglos se encuentran los de Nimrud y Ur. Antes y tras la Segunda Guerra Mundial, el arqueólogo inglés Max Mallowan trabajó en las excavaciones en dichas ciudades y en sus zigurats similares a Babel.

Max Mallowan pasaría a la historia no como arqueólogo, sino como el marido de la escritora Agatha Christie, que años antes de casarse con Mallowan, y con su anterior marido, Archibald Christie, vivió durante varios meses en 1922 en la isla de Oahu practicando surf, una de sus grandes pasiones en aquella época, y que había comenzado a practicar en un viaje por el mundo que la llevó por Sudáfrica, Australia, Nueva Zelanda, América y finalmente Hawaii.

Posiblemente Agatha nunca surfeó en Pipe. Tal vez nunca visitaron Babel. Pero posiblemente nunca, sobre todo hace 80 años, Pipe y Babel estuvieron tan cerca.

“Nuestro viaje fue lento, con paradas en Fidji y otras islas del Pacífico antes de llegar a Hawaii. Honolulu nos pareció mucho más avanzado de lo que imaginábamos, con muchos hoteles, carreteras y automóviles. Llegamos al hotel pronto, por la mañana; fuimos a nuestro cuarto, e inmediatamente, vimos por la ventana a gente haciendo surf, corriendo hacia la playa, con sus tablas bajo el brazo y sumergiéndose en el mar. Sin embargo para nosotros aquél fue un mal día de surf, uno de esos días que sólo son aptos para los más expertos; nosotros que veníamos de hacer surf en Sudáfrica, y que pensábamos que el surf ya no tenía ningún misterio para nosotros. Allí en Honolulu era diferente. La tabla por ejemplo era un gran trozo de madera tan pesado que apenas lo podíamos levantar. Ya en el agua, nos tumbamos sobre la tabla y remamos con fuerza hasta los arrecifes, a una milla de distancia – al menos eso fue lo que me pareció. Una vez allí nos colocamos en posición, esperando la llegada de una de esas olas que se generan en alta mar y que se dirigen hacia la playa. Pero no es tan fácil como parece. Primero hay que elegir la ola apropiada, y después, y aún más importante, no escoger las olas malas, porque si eres cogido por una de ellas nos puede arrastrar hasta el fondo, en donde sólo Dios nos podrá ayudar a salir.

Yo no era una nadadora tan experimentada como Archie, por lo que tardé más que él en llegar a los arrecifes. Pronto perdí a Archie de vista por lo que me imaginé que, como los demás, había cogido una ola y se había dirigido hacia la playa. Así que me apoyé sobre mi tabla y esperé a que viniese una ola. Y de pronto vino. Entonces ocurrió algo no previsto. En un abrir y cerrar de ojos yo y mi tabla nos separamos lo que me parecieron varias millas la una de la otra. Primero llegó la ola, después me vi arrastrada violentamente hacia el fondo del mar, sacudiéndome mucho. Cuando salí a la superficie, casi sin respiración y tras haber tragado un montón de agua salada, vi mi tabla flotando a media milla de mí en dirección a la playa. Nadé con fuerza hacia ella. Un joven norteamericano me la recuperó a la vez que me saludó con las siguientes palabras: “Escuche hermana, si yo fuese usted, hoy no haría surf. Está arriesgando demasiado. Coja la tabla y nade directamente hacia la playa”. Inmeditamente seguí su consejo.

Diez días más tarde conseguía ponerme por primera vez de pie. ¡¡¡Qué sensación de triunfo total el día que pude mantener el equilibrio y avancé hasta la playa de pie sobre mi tabla!!! No existe nada igual a correr sobre el agua a una velocidad que nos parece de muchos kilómetros por hora. Se trata de uno de los placeres físicos más completos e intensos que jamás haya experimentado".

-Agatha Christie

9.12.10

HISTORIAS. Babel.


Hoy 9 de diciembre se inaugura en el el Museo Arqueológico de Murcia la exposición “Torre de Babel: Historia y mito”, de la cual el arqueólogo Juan Luis Montero Fenollós, del que ya he hablado en alguna ocasión sobre sus campañas en Siria, es el comisario.

La exposición, con la torre de Babel como hilo conductor, recorre lo que fueron y supusieron históricamente las antiguas civilizaciones mesopotámicas, que tuvieron en la ciudad de Babilonia, conocida por los historiadores como la “reina de Oriente”, la mayor representación de su esplendor.

Dicho viaje se realiza a través de 16 piezas originales de primer nivel. Entre ellas, cabe destacar la presencia de dos enormes relieves policromados (un león y un dragón) procedentes de la gran vía procesional de Babilonia y de la célebre puerta de Ishtar, obras que por vez primera se exhibirán en España y que pertenecen al Museo de Pérgamo en Berlín.

La exposición estará abierta hasta el próximo día 20 de marzo, así que si alguno de los que seguís el blog sois de Murcia, u os tenéis que pasar por allí en los próximos meses, no perdáis la oportunidad de visitar la exposición o de asistir a alguna de las conferencias que se celebrarán, y conocer de primera mano la nueva teoría desarrolladas por Juan Luis y otros investigadores sobre las dimensiones de dicha torre, cuya cimentación aún se puede vivitar hoy a escasos 90 kilómetros al sur de la ciudad de Bagdag en Iraq.

Y para los que no tengan la oportunidad de ir hasta Murcia, a continuación os cuento de modo resumido la nueva teoría desarrollada por Juan Luis sobre las dimensiones de la Torre.

Hace más de 2500 años se levantó en el centro de la ciudad de Babilonia una gran torre escalonada de adobe y ladrillo a la que sus constructores denominaron Etemenanki (“casa que es el fundamento del Cielo y la Tierra”), y que los judios llamarían Torre de Babel en el Antiguo Testamento. Se trataba de un monumento religioso que los ciudadanos de la Antigua Mesopotamia denominaban zigurat, y cuya principal característica es su estructura escalonada, formada mediante la superposición de terrazas o pisos cuyo tamaño iba decreciendo conforme se ascendía. En la cima se edificaba un templo en honor al dios Marduk, al que se accedía por rampas o escaleras.

Durante siglos la Torre cayó por así decirlo en el olvido, pero a partir de la Edad Media fueron muchos los viajeros europeos que se lanzaron a su búsqueda. Su identificación definitiva, en el año 1913, se debe al arqueólogo Robert Koldewey, que dirigía las excavaciones alemanas en Babilonia. A pesar de la importancia del hallazgo, los restos que quedaban de la Torre eran decepcionantes, reduciéndose a un simple montículo de adobes de apenas unos metros de alto, rodeados de un cañaveral. Sí que se pudo determinar, gracias a la sequía de aquel año, que la forma de la base de la torre era cuadrada y que su ancho era de 90 metros.

A partir de esta determinación, las primeras interpretaciones sobre las dimensiones de la Torre se realizaron a través de los textos, escritos en escritura cuneiforme, de la Tablilla de Esagila datada en el 229 a. de C., copia de un original del siglo VIII-VI a. de C., y en base al cual se le daba a la Torre una altura de 90 metros, dimensión comparable a un edificio de 30 plantas. Ésta ha sido la teoría que tradicionalmente los científicos han reconocido como la correcta.

Sin embargo en 1985, el arquitecto suizo Jacques Vicari planteó una nueva teoría que reducía la altura en 24 metros. La clave de esta nueva interpretación de la tablilla de Esagilda está en el cambio del punto de vista del escriba que anotó las medida de las diferentes terrazas que componían la Torre. Tradiconalmente se pensaba que el escriba estaba situado al pie de la Torre. Pero Vicari lo situó sobre el edificio, concretamente en su tercera terraza. Desde allí, las medidas proporcinadas por la Tablilla dejaban la altura de la Torre en 54 metros. Esta teoría fue totalmente menospreciada por los estudiosos.

En mayo de 2004 Juan Luis tiene conocimiento de la existencia en una colección privada (la colección Schoyen), especializada en manuscritos antiguos, de una estela en la que está representada la Torre de Babel. Lo más interesante de esta estela es que es contempoánea a la época en la que se construyó la torre.

La historia de la estela es casi tan interesante como la de la torre. La estela no deja de ser más que una pieza de piedra, posiblemente una diorita, en la que están talladas, además de textos en cuneiforme, tanto un alzado de la Torre como un plano en planta del templo construido en la cima de la Torre, además de otro dato muy importante: la Torre estaba compuesta por seis terrazas y un templo. La estela fue descubierta por Robert Koldewey en Babilonia en 1917. La pieza no apareció íntegra, sino que se descubrió fragmentada en tres trozos. Por causa de la Primera Guerra Mundial, y a los pocos días de la aparición de la estela, los trabajos de Koldewey se debieron de interrumpir bruscamente por el acoso al que las tropas británicas sometieron al yacimiento. Ante el temor de que la Estela se destruyera, los arqueólogos decidieron sacarla fuera del país de modo separado. La colección Schoyen ha conseguido volver a reunir las que se cree son las dos partes más importantes de la Estela.

Otra tablilla, ésta conservada en el Museo Británico, además de confirmar la teoría de los siete niveles (6 terrazas más el templo) ha proporcionado interesantes datos sobre cómo eran los accesos al templo, y en particular a las dos primeras terrazas de la Torre.

Interpretados los textos, que han llevado a establecer una nueva teoría sobre las dimensiones de la Torre y que sitúan su altura en los 60 metros (incluido el templo), el siguiente paso fue el de dar una lógica arquitectónica e ingenieril a la teoría. Y aquí fue donde Juan Luis me pidió mi colaboración. Lo que hicimos fue comparar las dimensiones de la nueva interpretación de la Torre de Babel con otros zigurats mesopotámicos asi como varias pirámides egipcias. Determinamos por un lado las tensiones que dichos monumentos transmitían al terreno, descubriendo que en la Teoría Tradicional de la Torre (altura de 90 metros) dichas tensiones superaban en un 78% (casi el doble) las tensiones que la construcción transmitía al terreno con la nueva interpretación, además de ser muy superiores a las del resto de zigurats.

Restos del zigurat de Ur.

Comparamos también las formas de los monumentos analizando su estabilidad, para la cual aspectos como el escalonamiento de las diferentes terrazas y su relación de alturas, el procedimiento constructivo o las propiedades mecánicas del adobe, son fundamentales. Evidentemente cuanto más tendido es el edificio, éste es más estable. Al comparar los monumentos se comprobó que Babel en su interpretación tradicional, y sobre todo en sus primeras plantas, tenía una pendiente excesivamente pronunciada, lo que ponía muy en duda su estabilidad.

Estudiamos también la capacidad resistente de los materiales con los que se construyó la Torre y los modos que podrían llevar a una construcción de este tipo a su colapso y derrumbe. Y por ultimo, pensando en un futuro en el que sea posible acceder de modo seguro a los restos del monumento (el inicio de la invasión de Iraq frustó una campaña ya planificada), las vias de la ciencia y la geotecnia nos permitirían aproximarnos de un modo más fehaciente a las que fueron las verdaderas dimensiones de la Torre.

Y mañana, o los próximos días, desvelaré otro gran misterio: os descubriré la conexión existente entre el Pipe Masters (de donde ayer os hablaba) y Babel.

17.7.10

LETRAS. Éufrates: un río de historias.



La publicación de un libro siempre es una gran noticia. Sobre todo si tras él hay el trabajo de varios años. Esa noticia es además más grande todavía si quien publica el libro es un buen amigo.

Esta no es la primera vez que hablo de la misión arqueológica que desde Ferrol, y desde hace 6 años, viene realizando un equipo de la Universidad de A Coruña en la región denominada Valle Medio del Éufrates, en Siria. Hasta allí, todos los años, el equipo de Juan Luis Montero Fenollós se desplaza en busca de los restos, de entre otros yacimientos, de lo que puede ser la ciudad perdida del reino de Mari. Todos los años la investigación avanza un paso, y cada año vuelven con importantes hallazgos que hacen prever que Juan Luis y todo su equipo están tras algo grande.

Pero como bien explicaban los responsables de la misión en una conferencia, de nada sirve todo este trabajo, si sus logros no son transmitidos a la sociedad.

El próximo año, a principios del mes de Enero, regresarán en una nueva campaña. Y de nuevo Eloy Taboada plasmará con su cámara, no sólo los hallazgos de la misión, sino también el ambiente y la hospitalidad del pueblo sirio.


Puente colgante.
Al caer el sol,
el puente colgante de Deir ez-Zor
se transforma en un privilegiado balcón
desde donde contemplar
las milenarias aguas del Éufrates.


Puente flotante.
Camino de los yacimientos de la ribera izquierda,
los arqueólogos cruzan a diario
este viejo puente de hierro y madera
que flota sobre el Éufrates
a su paso por la garganta del Hanuqa.

Picos y palas.
A pesar de los avances tecnológicos de nuestro tiempo,
el trabajo de campo de los arqueólogos
se sigue realizando con herramientas tradicionales.


Destino Deir ez-Zor.
En la garganta de Hanuqa
se dan la mano
el presente y el pasado de Siria.
Muy cerca de las ruinas de Zalabiya,
donde hay una estación con el mismo nombre,
circula el ferrocarril
que une las ciudades de Alepo y Deir ez-Zor.


Salam.
Esta palabra que significa paz,
es muy utilizada como saludo tradicional
en los países árabes.
"As-salam aleikum".
La paz sea contigo.


Más sobre la misión hispano-siria en el Valle Medio del Éufrates en desdelacroa pulsando AQUÍ.
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